Autores:

Ximena Dávila

Humberto Maturana

Resumen:

En este ensayo, los autores nos invitan a echar una mirada diferente sobre los fenómenos fundamentales de la educación hoy, imaginando un suceder que nos pueda orientar a seguir una co-deriva que resulte en una transformación reflexiva de la educación para el año 2021. Esta invitación es asumida con seriedad, responsabilidad y audacia: seriedad por el rigor reflexivo con que los autores plantean su análisis; responsabilidad porque alientan a asumir generacionalmente las consecuencias de entender la educación en este tiempo cero; y audacia porque se trata de una propuesta que permite desplazar la mirada hacia la comprensión de los fundamentos biológico-culturales del vivir humano. Esta propuesta se lleva a cabo desde un sustrato epistemológico unitario que elude de manera consciente toda tentación dualista, ampliando el entendimiento de nuestra constitución como seres vivos y como seres humanos, invitándonos a la reflexión y a la ampliación de nuestra posibilidad de vivir en el bienestar individual y social como seres naturalmente éticos y autónomos, capaces de asumir la responsabilidad de ser conscientes del mundo que producimos con nuestro propio vivir.

3 comentarios

  1. Hola, entré por primera vez, escuché las palabras de la antropóloga Marija…. me encantó. Escribí un libro que se llama “Para 50 Mujeres, palabras y pinceles”, y ahí cuento historias breves de mujeres de todas partes y de toda condición , quedando gratamente sorprendida por las coincidencias que encontré en algunas apreciaciones sobre la
    armonía en la organización ancestral de las mujeres desde los comienzos. Muy interesante.
    Luego he leído el artículo publicado en la Revista Iberoamericana de Educación ” Hacia una era post moderna en las comunidades educativas”. Excelente, toda la razón; hay que centrar la educación en el desarrollo humano y no en la entrega de conocimientos sin consecuencias de formación. Las asignaturas deben servir de puentes para formar personas. Muy de acuerdo en que tanto para el profesor como para el alumno la educación constituye una experiencia de formación. Si no nos enamoramos de la educación jamás lo podríamos hacer bien. Toda respuesta cognitiva se gatilla a partir de una emoción, entonces conocer nuestras emociones, amigarnos con ellas indudablemente nos permitirá un quehacer responsable y, solo podemos dar lo que tenemos. Este tremendo artículo da para muchas reflexiones. Gracias!

  2. Sintiendo mucho la partida de Humberto….
    Estoy en la búsqueda de mi sentir y de mi pensar, y esta búsqueda me ha llevado a encontrar esta comunidad.
    Gracias por la difusión de sus conocimientos.

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